lunes, 25 de enero de 2010

Martes 26 de enero de 2010

A Rajatabla
Robos Impunes
Cualquier pobre diablo, valido de un cuchillo o un desarmador, se atreve a asaltar a un automovilista y a privarlo de su vehículo. Sabe que la policía no procederá hasta que estén seguros de que no es operación del crimen organizado. Que la ministerial arrastra los pies hasta para recibir la denuncia y que ninguna autoridad se atreve a investigar el paradero de las unidades arrebatadas.
Son dos problemas que parecen idénticos pero no lo son: uno es el del crimen organizado, el robo metódico de vehículos para utilizarlos en asaltos y ejecuciones. Y ellos los roban al mayoreo, directamente en las agencias.
Y otro es el de imitadores de pacotilla. Ladrones que andarían hurtando espejos y estéreos si no fuera porque advierten el ambiente de impunidad que prevalece en las calles.
No hay una estrategia oficial para combatir el robo de vehículos a mano armada. A los despojados, les exigen hasta copia del testamento en la ministerial; y cuando dan santo y seña de los asaltantes y de su modus operandi, los “consuelan” diciéndoles que al menos no los mataron. Y que es mejor no hacer tanto ruido, no vayan a volver por ellos.
¿Y el Secretario Estatal de Seguridad? Ya anunció una estrategia: que el robo de automóviles también lo resuelva el Ejército.
El Secretario Jáuregui responde a la pegunta de los reporteros sobrs si en el robo de vehículos está la mano del crimen organizado: “Yo creo que sí, pero no lo sé”.
Ω
Martes 26 de enero de 2010

Cosas Nuestras
Iguales
Jorge Villegas

Estamos como la quinceañera desilusionada por su primer novio.
“Todos son iguales” , decimos. No hablamos de los novios, sino de los partidos políticos.
El PRI ya estaba desprestigiado el primer día del Siglo 21 .
Carga con la responsabilidad histórica de todos los errores y latrocinios del pasado.
El PRD nació con la carga negativa de las viejas locuras de la izquierda radical .
El PAN se cocía aparte: era la cabal oposición, el partido de los valores.
Su llegada a Los Pinos fue clarinada que anunciaba una nueva era política.
Pero, ya ve, ahora hace alianza con el partido que juzga espúreo al Presidente Calderón.
jvillega@rocketmail.com

sábado, 23 de enero de 2010

Domingo 24 de enero de 2010

A Rajatabla
El Mejor Negocio
Jorge Villegas

En casi cualquier ciudad, edificar un estadio mayor es riesgo financiero, inversión necesariamente pública por su baja rentabilidad .
No en Monterrey. Con un equipo campeón muy popular , con las entradas más caras de todo el país, con la venta copiosa de cerveza entre los asistentes. Y, sobre todo, si el estadio, el equipo, lo de las entradas y las cervezas son de una misma empresa.
Monterrey, que ha evolucionado hasta convertirse en la capital de la Salud, la Educación y el Entretenimiento, es con mucho la mejor plaza de la república para todo tipo de espectáculos.
En un mismo fin de semana, hay multitudes disponibles para llenar dos estadios, una arena imponente, auditorios y teatros.
Por aquí pasan y ganan carretadas de dinero , artistas y grupos que ya han amortizado su talento en otras décadas. Aquí sigue aiendo muy buen negocio presentar a Enrique Guzmán, a los Bee Gees o a Meat Loaf, por contar glorias del pasado.
Siendo un negocio redondo el futbol, se justifica la inversión en un nuevo estadio. Bien por el ánimo emprendedor de los regiomontanos.
Lo que no se justifica es que se entregue en comodato ¿Por cien años? un espacio público para el Estadio de los Rayados. Que se sacrifique la última zona boscosa de la ciudad y que se gasten 500 millones de pesos del erario en obras viales necesarias para mover a los clientes de ese estadio.


Ω
Domingo 24 de enero de 2010

Cosas Nuestras
Indio
Jorge Villegas

La sirvienta ardía en furia contra el atrevido indígena que se aseaba en el patio.
¿Cómo se atrevía ,indio piojoso, a utilizar el agua reservada para el señor Presidente?.
El aguamanil era para el augusto visitante, no para la plebe.
El indígena, Benito Juárez, ni le respondió. Aguantó el regaño de su hermana de raza.
Hoy, imaginamos a Juárez enfundado en levita y con sombrero de hongo.
Así tenía que vestirse para ser admitido en una sociedad discriminante y aún de castas.
Claro, nos gusta ufanarnos de que en México ya no hay discriminación.
Pero quítele levita y sombrero a don Benito y a ver dónde lo admiten.
jvillega@rocketmail.com

viernes, 22 de enero de 2010

Sábado 23 de enero de 2010

A Rajatabla
El Mundo de Mauricio
Jorge Villegas

El desencanto de los ciudadanos respecto a los políticos y los gobiernos obedece en parte a que siguen buscando en ellos lo que ya no ofrecen: el liderazgo moral de la comunidad.
Era un idealismo que se estrellaba en la cínica realidad, pero al político le demandaban ser hombre de familia, ejercer honestamente un oficio o profesión y que tuviera aversión al trato con los delincuentes.
Vea en torno suyo y comprobará que la mayoría de los políticos que usted conoce de plano ya renegaron y ni siquiera intentan cumplir sus expectativas al elector. Piden ser aceptados sin consideración a su vida familiar, a la turbiedad de sus negocios o su proclividad a la corrupción. Los resultados, dicen, es lo que cuenta.
Aún con ese enfoque realista y descarnado, Mauricio Fernández desentona por su moral laxa, por su relativismo ético que ha puesto en el ejercicio de la alcaldía de San Pedro.
Postula como correcto el responder a los delincuentes con otros delincuentes ; si los antros burlan el cierre, pues hay que legalizar la hora que ellos digan.
¿Cunde la narcoadicción entre sus gobernados? Pues vamos a legalizar la marihuana.
Sus argumentos son sofismas: igual intoxican y dañan el alcohol, el cigarrillo, los solventes. Vamos pues a traficar con la marihuana en los mismos términos.
Si fuera lider moral, diría: vamos a combatir el alcohol, el tabaco y los solventes como ahora perseguimos las drogas. Y no al revés.
Ω
Sábado 23 de enero de 2010

Cosas Nuestras
Pobres
Jorge Villegas

En casa éramos pobres pero nunca nos dimos por enterados.
Sólo había un automóvil en el barrio, casi todos íbamos a escuelas públicas.
A las mismas escuelas donde iban los hijos del gobernador y del alcalde.
En el tendajo, se podía comprar la manteca por kilo o untada en un papel de estraza.
Ser pobre ahora, de plano coloca en fea posición a las familias.
La televisión, el cine, le dicen todo lo que no puede tener.
Le muestran los autos lujosos, le dicen que tener quince pares de zapatos es como no tener ni uno .
Ser pobre era tener poco; ahora es ser paria, estar fuera de la sociedad de consumo.
jvillega@rocketmail.com

jueves, 21 de enero de 2010

Viernes 22 de enero de 2010

A Rajatabla
¡Huy, los gays!
Jorge Villegas

En San Francisco, parejas de hombres caminan tomados de la mano. En Nueva York, encuentra usted muchachos vestidos de falda larga, con aretes y rubor en las mejillas. Los turistas van a cierto barrio de Vancouver por ver las modas y las escenas de los gays.
Lo mismo puede ver en Londres, en Paris, en Ciudad de México o cualquier otra capital del mundo . Ni siquiera es cuestión de tolerancia, sino de que nadie se siente juez de las vidas ajenas .
En ninguna de esas ciudades la presencia de personas con sexualidad diferente escandaliza ni, mucho menos, ahuyenta al turismo.
Salvo en Monterrey, que en pleno Siglo 21 y según un exdirigente de los hoteleros, el turismo se ha ahuyentado y han cerrado hoteles y restaurantes por las bandas de malvivientes y las de homosexuales que deambulan por las calles del centro.
¿No habrá también una banda de morenos, otra de chaparros o alguna de trajeados? ¿Por qué limitar la censura a dos grupos aislados?.
Supone el hotelero que la homosexualidad impulsa el ánimo delictivo o que sus huéspedes proceden de El Vaticano. Sólo así se explica que reaccionen con un supuesto boicot a una ciudad donde hay homosexuales.
La verdad, esas expresiones cavernarias ,muy del Siglo 19, ya no van con Monterrey. Imposible promocionar el turismo invitando a visitar la ciudad con la promesa de “En este pueblo no hay gays”.
Ω